Presentación

Un año más, celebramos el San Froilán, la gran fiesta patronal de Lugo, que por muchas razones puede también aspirar a ser considerada como fiesta mayor de Galicia por lo bien que supo mantener un sabor tradicional sin por eso renunciar a la modernidad. En efecto, durante estos primeros días de otoño Galicia entera mira hacia nosotros, y un gran número de gallegas y gallegos acuden a la vieja capital romana atendiendo a la llamada de la hospitalidad luguesa, de nuestra grande muralla con sus diez puertas abiertas, a toda Galicia y a todo el mundo.

Pero no solo a los gallegos y gallegas: la llamada del San Froilán de Lugo llega muy lejos, y cada vez más en estos tiempos en los que Internet y las redes sociales operaron una gran revolución en la comunicación y en la información. Los ecos de nuestras cosas llegan hoy a todas las partes del mundo, y todo el mundo sabe que Lugo está tres veces incluido en las listas del Patrimonio Mundial de la UNESCO, una por nuestra muralla romana única, otra por el Camino Primitivo a Compostela que tiene en nuestra ciudad una etapa única, y otra por nuestra catedral, uno de los más bellos monumentos del camino.

Sería quizás un poco exagerado decir que las fiestas del San Froilán de Lugo son tan hermosas en el mundo como nuestra muralla, y de momento tampoco no expresamos la pretensión de que sean declaradas Patrimonio Mundial por ningún organismo internacional. Pero el caso es que cada vez más gente de fuera de Galicia, y especialmente de la Península Ibérica –España y Portugal–, tiene inscritas en sus agendas personales esta gran fiesta de otoño, con la que el Ayuntamiento de Lugo está y seguirá estando profundamente comprometido.

A toda la gente de Lugo, de Galicia y del mundo que non viene a ver estos días, o que desde lejos piensa en nosotros, nuestro más cordial y agradecido saludo.